
País
de origen: Inglaterra.
Orígenes: Cruces de perros autóctonos con el Mastiff, el Bullterrier
y el Staffordshire Bullterrier.
Creación: Artificial, principios del siglo XIX.
El Bulldog,
cuyo nombre traducido literalmente significa "perro toro",
es un pequeño perro de unos veinticinco kilogramos de peso, miembros
robustos y enorme cabeza chata que muestra un magnífico prognatismo
inferior. A pesar de su aspecto hasta cierto punto feo y de que ha recibido
calificativos tales como "broma inglesa", es un perro bonachón,
fiel y sosegado.
HISTORIA CINOLÓGICA

El Bulldog
es una raza de nobles orígenes, ya que desciende de los antiguos melosos
de arena griegos llevados a Gran Bretaña por los fenicios. Ha conservado
gran parte de las características de sus antepasados más remotos, a
pesar de que los ingleses realizaron sucesivos cruces de aquellos con
el Mastiff, con el Bullterrier y también con el Stafforshire Bullterrier.
A partir
de la I Guerra Mundial, sobre todo durante los siguientes veinte años,
la crianza del Bulldog decreció hasta el extremo de resultar alarmante.
La raza peligraba, ciertamente, pero el mundo atravesaba una época de
crisis y carestía generalizada. Una vez superado el bache, hacia los
años cincuenta, la popularidad del Bulldog creció a un ritmo considerable,
hasta alcanzar cotas muy elevadas, llegando incluso a ponerse de moda.
Los artífices de esta pujanza progresiva del Bulldog fueron, también
esta vez, los mismos que lo obtuvieron como resultado de los cruces
anteriormente citados, es decir, los ingleses.
En la actualidad
se cría en numerosos países de todo el mundo, pero especialmente en
los Estados Unidos y, como no, en Gran Bretaña.
ASPECTO
GENERAL Y APTITUD

Perro de
pelo liso, robusto, ancho, potente, compacto y más bien de estatura
baja. La cabeza es grande, maciza y fuerte con relación a la talla.
Ninguna característica debe estar más acusada que otra, hasta el punto
de desmerecer la armonía general o de dar al Bulldog un aspecto deforme
o de movimiento dificultoso. La cara es corta y el hocico ancho, truncado
e inclinado hacia lo alto. El cuerpo es corto, sólido y los miembros
son fuertes, atléticos y musculados. El tren posterior es alto y fuerte
pero más ligero que el delantero, que es el que imprime la fuerza. Las
hembras no son tan impresionantes ni están tan desarrolladas como los
machos.
Su impresión
es la de un perro con determinación, fuerza y actividad. Es vivo, osado,
fiel, digno de confianza, valiente, de aspecto terrible, pero dulce
y de naturaleza afectuosa.
CARÁCTER
Tras ese
rostro excepcionalmente singular se esconde el carácter afable y bonachón
del Bulldog. La agresividad que caracterizaba a los primeros ejemplares
de Bulldog conocidos, ha ido desapareciendo a lo largo de los años,
dando lugar a una raza equilibrada, dulce y excepcionalmente fiel.
En los
años anteriores a 1835 los Bulldogs eran utiliza dos como perros de
combate en la lucha contra el toro. Precisamente el nombre de Bulldog
está directamente relacionado con esta antigua característica de la
raza: bull significa toro y dog, perro. De esos orígenes combatientes
deben proceder sin duda los desarrollados instintos de la raza para
defender a los suyos. Cualquier extraño que pretendiera entrar en la
casa sin permiso no se marcharía sin antes recibir el ataque desenfrenado
de este pequeño pero eficiente guardián. El Bulldog es, por naturaleza,
una raza de demostrada valentía.
Su carácter
bonachón y su juguetona y dulce amistad con los niños lo han convertido
en el perro idóneo para convivir en los apartamentos urbanos. Salvo
en los casos en los que es estrictamente necesario, no muestra su agresividad.
Es un perro limpio y silencioso, ladra en contadas ocasiones e incluso
a medida que avanza su edad aumenta también su carácter tranquilo y
afable.
Su compenetración
con el clan familiar es tal que, gracias a su desarrollada inteligencia,
consigue pacientemente todo lo que se propone de sus dueños con sólo
hacer uso de su singular expresividad para hacerse entender.
Con los
años se acomoda sin dificultad a las tranquilas veladas familiares durante
las cuales permanece a gusto, relajado y aprovechando el ambiente cálido
del hogar.