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El Mastín Napolitano es
un descendiente del gran Molosoide romano
descrito por
Columela en el primer siglo después de Jesus Cristo en su libro "De re
rustica".

Diseminado por toda Europa por las legiones
romanas, al lado de las cuales combatió,
este perro dio origen a numerosas razas de
Mastines en los otros países europeos.
Habiendo sobrevivido por muchos siglos en
los campos que se encuentran al pie del
Vesubio y en general en la región de
Nápoles, ha sido reseleccionado desde 1947
gracias a la tenacidad y dedicación de un
grupo de cinófilos.
El origen de esta raza se pierde en la noche
de los tiempos. Desciende ciertamente del
Mastín del Tibet que, a través de los
Molosos, criados por los griegos - tan
queridos por Alejandro Magno - llegó en los
tiempos de la magna Grecia a las costas de
la región de la Campania italiana.

Estos perros fueron criados con pericia por
los romanos que los emplearon para el
combate y como guardianes. De aquí la
conocida definición de "belicosos"
(pugnaces). La historia de esta raza sigue
los pasos de la del imperio romano. Con la
caída de este último, aquellos colosos casi
desaparecieron. Sólo se salvaron pocos
ejemplares conservados muy celosamente por
algunos criadores entusiastas, gracias a los
cuales este "monumento" ha podido llegar
hasta nosotros. El último "toque" ha sido
dado por el conocido cinólogo y escritor
Piero Scanziani que, en la inmediata
post-guerra, recuperó espléndidos ejemplares
que, seleccionados con cuidado y pericia
dieron notables resultados. Desde entonces,
no resulta exagerado decir que el Mastín
napolitano ha experimentado un cierto auge,
especialmente en Italia, que ha llegado
también a atravesar sus fronteras.
La impresión que da esta raza es la de un
perro de gran tamaño, fuerte, vigoroso, muy
valiente, de aspecto tosco pero al mismo
tiempo majestuoso. La piel es abundante pero
no adherente, formando en la cabeza una
serie de pliegues muy marcados y presentando
en el cuello una gran papada. Extremidades
fuertes y potentes, bien aplomadas.
El peso del Mastín napolitano puede llegar a
los 70 kg. Las características de la cabeza
son de fundamental importancia: cráneo ancho
y , corto, hocico muy potente, corto y con
fuerte dentadura, stop marcado y labios muy
carnosos, orejas cortadas casi
completamente, ojos ovalados, distanciados
entre sí, presentando el conjunto una serie
de arrugas y pliegues bien marcados.El
cuello es macizo y muy musculoso, con una
papada abundante, bien dividida; pecho ancho
con musculatura desarrollada; torax amplio y
redondeado. La línea superior es sólida, las
extremidades potentes.
Otra característica del Mastín napolitano es
su andar, contorneado y lento al paso y
elástico al trote, cubriendo mucho terreno.
Con frecuencia, cuando se mueve lentamente,
el perro ambla, es decir, avanza
simultáneamente las dos extremidades del
mismo lado. Este es un andar que podemos
definir como de "descanso", típico de
algunos grandes mamíferos como elefantes y
osos. La capa es densa, con pelo corto,
uniforme sobre todo el cuerpo, vítreo al
tacto.

Sus colores son el negro, el plomo, el gris,
el caoba, el leonado y el atigrado. Está
admitida una estrella blanca en el pecho,
siempre que no sea muy extensa.
Optimo como perro de guarda y de defensa,
tiene un carácter firme y decidido con los
extraños pero muy dulce con los
propietarios. Cuando es preciso, puede ser
inexorablemente agresivo contra personas o
animales. Perro que posee un especial
carácter
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